Ansiedad y avisos: exigencia, perfeccionismo, control y responsabilidad

La ansiedad es un sistema de alarma que se activa ante circunstancias interpretadas como negativas, difíciles, preocupantes o peligrosas. Viene a advertirnos de los “peligros” y a su vez a prepararnos para reaccionar ante ellos de la mejor manera.

Cuando la ansiedad aparece genera un gran malestar en nuestra vida. La primera reacción, como es lógico, para la mayoría de personas, es querer que desaparezca, dejar de sentir ese miedo, esas sensaciones físicas tan desagradables, volver a recuperar nuestro bienestar. Este es un objetivo lícito y comprensible, pero también conviene mirar otros aspectos: ¿por qué tengo ansiedad? ¿por qué ha aparecido? ¿qué me dice la ansiedad?.

Para cada persona y para cada situación la respuesta será distinta, pero hay algunos aspectos comunes o frecuentes, que muchas personas experimenta, y que nos aclaran esas dudas. No hablaremos aquí de cuestiones relacionadas con nuestra infancia ni nuestros “traumas” que, si bien pueden influir, no siempre son la causa, y en muchas ocasiones no nos aportan soluciones. Dicho de otro modo, no todas las personas con ansiedad tienen “traumas”, y en caso que los haya, no siempre explican lo que les sucede.

Existen varias posibles causas de la ansiedad, entre ellas, aparece con frecuencia la exigencia elevada, la necesidad de control, el perfeccionismo y la responsabilidad excesivas. Estas características por si mismas no son ni buenas ni malas, serán o no adaptativas en función del grado en el que se manifiesten y en las situaciones en que se activen. En muchas personas con ansiedad, la exigencia, el control, el perfeccionismo y la responsabilidad toman un protagonismo excesivo y acaban produciendo ansiedad. Podríamos decir que la ansiedad viene a advertirnos de la gran tensión que esta generando pretender conseguir tal grado de control, o resultados (exigencia y perfeccionismo), o asumir tan alta responsabilidad.

No estamos diciendo que los únicos motivos de la ansiedad sean estos, existen otras causas y otros factores que contribuyen a que se desarrolle y se mantenga. Pero si conviene, si se tiene ansiedad, revisar estos puntos por si estuvieran influyendo.

¿Qué puedo hacer entonces?

Lo primero es mantener una actitud abierta ante la posibilidad de que esté siendo demasiado exigente, o adquiriendo demasiada responsabilidad, y marcándome expectativas y metas demasiado elevadas. Esta perspectiva de “actitud abierta” es relevante porque muy a menudo se experimenta subjetivamente todo lo contrario. Es decir, las personas que se exigen excesivamente tienen precisamente la sensación opuesta, sienten que no están logrando y consiguiendo lo que deberían, que no están haciendo suficiente y que deberían hacer más. Las personas que están procurando tenerlo todo bajo control, no distinguiendo que es asumible y razonable tener bajo control y que cosas no dependen de ellos, suelen tener la sensación de que las cosas están descontroladas y no logran sentirse seguros/as. Las personas que asumen como responsabilidad propia cualquier cosa negativa que ocurra, sienten que deberían haber hecho algo ante esa circunstancia, que son responsables, sin valorar su implicación real y su responsabilidad lógica y objetiva, y acaban sintiendo que han fallado.

Lo segundo es comenzar a plantearse ciertas cuestiones e intentar responder de una manera objetiva, es decir, poniéndose en la perspectiva de que le dirían a otra persona y no tanto a si mismos/as.

Estas cuestiones podría ser:

  • ¿Es realmente cierto que debo conseguir esos resultados? ¿Eso mismo lo vería posible para otras personas?
  • ¿Se puede controlar todo? ¿Pretendo controlar todo? ¿Realmente estaré más tranquilo/a queriendo controlar aspectos que probablemente no dependen de mí?
  • ¿Qué me sienta responsable o culpable quiere decir que lo sea? ¿A otra persona le pondría ese mismo peso o carga de responsabilidad, o diría que no es razonable?
  • ¿Se requiere realmente que esté todo perfecto en este trabajo/tarea…? ¿Aunque lo sienta así, para lo que es o sirve, es necesario invertir tanto tiempo y esfuerzo? ¿No sucede que me acabo bloqueando por buscar la perfección? ¿Me quedaré satisfecho/a alguna vez si mis expectativas son de perfección?

Estas podrían ser algunas preguntas sobre las que reflexionar para valorar si me estoy sobrepasando en mis demandas, sea por exigirme un resultado inalcanzable, sea por buscar la perfección aun sabiendo que no se requiere, sea por querer controlar aquello que no depende de mí, sea por hacerme responsable de cosas sobre las que no tengo influencia.

Cuando esto sucede, la ansiedad viene a decirnos que nos estamos excediendo en nuestras expectativas, que nos estamos pidiendo demasiado, que nos estamos tensionando mucho sin darnos cuenta. Por eso aparece.

Realizar una terapia psicológica te ayudará a superar tu problema de ansiedad de una manera más rápida y eficaz.

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Clínica de la Ansiedad en Barcelona: 93 226 14 12607 507 097.

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Fuente: Clínica de la Ansiedad. Especialistas en el tratamiento de la ansiedad.[:]

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